La Geopolítica Penal en la Guerra Fría
GEOPOLÍTICA PENAL Y
LA GUERRA FRÍA
Escrito por tatilelendez 06-11-2017
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y
POSTGRADO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO - ESTADO ARAGUA
Geopolítica Penal y la Guerra Fría.
FACILITADOR: Benny Márquez
Cohorte: XXXVII.
Trimestre: II. Maestría Derecho Penal y
Criminología.
Autora. Tema: 9
Abg. Elia Tatiana Ricapa de Rodulfo C.I 13.200.002
San Joaquín de Turmero, Noviembre, 2017
Resumen
La geopolítica, es una
ciencia que en los últimos años se ha amalgamado a las exigencias del mundo,
con la cual, siendo un método de estudio por el cual es posible entender la
política exterior y su comportamiento derivado de la geografía, economía, cultura
y recursos de un Estado.
Este comportamiento
global, lo han venido desarrollando muchas naciones, ya que nutre las
relaciones entre los Estados y permite el alcance e interacción de otras
disciplinas para entender el comportamiento humano (sociología), en relación a
su medio ambiente, como el hombre por su necesidad de evolucionar va creando
mecanismos autodestructivos de su entorno, donde las grandes corporaciones
deciden el rumbo de una nación.
En la actualidad, la Geopolítica ha abarcado mayoría de las disciplinas estudiadas por el hombre, y el
Derecho Penal, no escapa de ella. Aunque
cada nación tiene leyes propias, se ha visto en la necesidad de establecer
tratados y convenios que les permitan expandir las directrices legales que
mantengan el orden, el equilibrio y la
legalidad, ya que en los últimos años, el desplazamiento poblacional ha sido
elevado, mayormente hacia los países europeos.
También el derecho se ha paseado por
las obligaciones y los contratos, conforme a los acuerdos y negociaciones entre
los diferentes países, hoy sumidos en redes cruzadas de reglamentaciones múltiples, en las cuales se basan los acuerdos
o directivas internacionales.
Summary
Geopolitics is a
science that in recent years has been amalgamated to the demands of the world,
with which, being a method of study by which it is possible to understand
foreign policy and its behavior derived from geography, economy, culture and
resources of a State.
This global
behavior has been developed by many nations, since it nurtures relations
between States and allows the reach and interaction of other disciplines to
understand human behavior (sociology), in relation to its environment, as man
because of his need to evolve is creating self-destructive mechanisms of its
environment, where large corporations decide the direction of a nation.
At present,
Geopolitics has covered most of the disciplines studied by man, and Criminal
Law, does not escape from it. Although each nation has its own laws, it has
been necessary to establish treaties and agreements that allow them to expand
the legal guidelines that maintain order, balance and legality, since in recent
years, population displacement has been high, mostly towards European
countries.
The law has
also gone through obligations and contracts, according to the agreements and
negotiations between the different countries, today mired in multiple
cross-regulation networks, on which the international agreements or directives
are based.
Introducción:
Pudiera pensarse que la geopolítica en un término novísimo, pero nada es
más alejada de la realidad, su práctica se remonta referencialmente al siglo
XVIII, pero cobra fuerza como ciencia en el siglo XIX, siendo adoptada su
práctica por los Estados para expandir su poder y dominio sobre otros Estados.
La globalización por su parte, va estrechamente relacionada a esta ciencia,
en la cual los Estados se empoderan conjuntamente con empresas y organizaciones
de regiones que captan su interés, ya sea
por sus riquezas naturales o por su ubicación estratégica, permitiendo llegar a
tener mayor inherencia en nuevos espacios por fuera
de su territorialidad haciendo que estos Estados debiliten su soberanía y
autodeterminación.
Esto crea un entorno perfecto para que el crimen organizado expanda sus
fronteras; el narcotráfico, el tráfico de armas, el tráfico de personas crecen ante la gran variedad de modalidades de
expansión económica e intervención de organismos gubernamentales y políticos de
los países de su interés.
Las alianzas políticas económicas de los países, en Sur América, por
ejemplo: Mercosur, Caricon, Petrocaribe, por mencionar alguna de ellas; o la
relación México, Estados Unidos y Canadá define la estructura define la
estructura de intereses globales, gubernamentales y geoestratégicos de las
relaciones internacionales para tratar de evitar posibles bloqueos económicos
de países con un poderío mayor al de ellos y mitigar un poco ataques como los
que planteo la guerra fría, que hoy día Los Estados Unidos continúa
estableciendo en los países con recursos económicos de su interés, en nuestro
caso Venezuela, por sus reservas de gas, petróleo, bitumen, agua, entre otros,
sin mencionar su excelente ubicación geográfica.
Paralelamente a esta disputa de poderes, las organizaciones delictivas también
van creciendo y evolucionando en sus técnicas de comercialización. Así como la
potestad de intervenir y poner precio a la ética de los gobernantes,
contribuyendo grandemente con este flagelo las redes tecnológicas donde
prácticamente no existen fronteras y
mejor aún, prácticamente evaden las evidencias que puedan incriminarlos.
Asociado a estas redes también están los delitos de cuello blanco, el
flagelo de la corrupción que va sumiendo a los pueblos en el desbordamiento de la delincuencia común, mas no
desorganizada, creando un clima de inseguridad en las sociedades de todo el mundo.
El creciente mundo delictivo, ha motivado a las naciones del mundo a
determinar políticas enfocadas a reducir o intentar controlar el índice de
delitos que se llevan a cabo y que afecta de una forma u otra la estabilidad,
política, económica y social de un país, vemos hoy en día como proliferan en
Latinoamérica las organizaciones
delictivas que operan en territorios marcados por ellos como centro de sus
operaciones, generando tensiones en las relaciones internacionales y, en
términos generales, en la lucha por la dominancia del mayor espacio vital para
las actividades ilícitas.
La existencia de instancias
jurídicas internacionales como las Naciones Unidas, aunque no siempre se
cumplan sus resoluciones, la Corte Penal Internacional y la Corte de la Haya, son
organizaciones que han considerado dentro de sus funciones hacer frente a los delitos que afectan varios
países, a su vez, hay delitos ecológicos cometidos por grandes corporaciones
trasnacionales y su trascendencia de los daños ecológicos globales, con
respecto a las exigencias en derechos
humanos para las generaciones futuras, y las tendencia del ecodesarrollo o
desarrollo sostenible y sustentable, las
grandes migraciones, las redes de crimen organizado
y la dependencia financiera, son factores que se añaden para afectar el ámbito legal
y su alcance, sino también su efectividad en las Estados como garantes de
normar y penalizar estas conductas antijurídicas que se engrandecen gracias a
la influencia y el control que ejercen las redes sociales.
Aspectos Teóricos:
El sacerdote jesuita y
profesor estadounidense Edmundo Walsh (1885-1956) dijo que la geopolítica es “una ciencia que pone los datos de la
geografía al servicio del arte de gobernar”.
La palabra geopolítica está
asociada al nombre del geógrafo alemán Karl Haushofer (1869-1946), quien
sostuvo que, dado que los entes políticos están en permanente lucha por su
espacio físico, la localización geográfica de un Estado determina su
comportamiento político y su relación internacional.
En el campo de la geopolítica y de la geoestrategia globales, es
decir, del manejo estratégico de los intereses geopolíticos de los Estados en
escala mundial, el profesor norteamericano de origen polaco Zbigniew
Brzezinski, junto con los profesores Samuel P. Huntington,
Jan Tinbergen, C. A. Zebot, E. Goodman, Pitirim Sorokin, Raymond Aron y otros,
formuló a fines de los años 50 y durante la década de los 60 la “teoría de
la convergencia”, que sostenía que no obstante las grandes diferencias
políticas y económicas y la animosidad entre Estados Unidos y la Unión
Soviética durante la segunda postguerra, su desarrollo científico, tecnológico e industrial les conduciría hacia
una creciente aproximación en sus sistemas de gobierno y de organización
social, en el marco de una “desideologización” y despolitización,
entendidas no en el sentido de la muerte de las ideologías sino de la superación de los dogmatismos que
privilegiarían las cuestiones económicas y productivas sobre lo
ideológico-político.
Zbigniew Brzezinski inspirador de la creación de la “Comisión
Trilateraly” asesor del presidente Jimmy Carter, sostiene en su
libro “El Gran Tablero Mundial” (1998) que el futuro
geopolítico del planeta depende fundamentalmente del control que Estados
Unidos; al que Brzezinski califica de “la primera potencia realmente global” de
la historia puedan ejercer sobre Eurasia, que es el
continente que, en su opinión, “ha
sido centro del poder mundial desde hace quinientos años”.
Afirma que en la postguerra
fría el “tablero” donde se juegan los destinos del planeta ha vuelto a
ser Eurasia, en cuya periferia occidental Europa,
está localizada gran parte del poder político y económico mundial y cuya
región oriental, Asia, se ha convertido en un centro de crecimiento
económico vital, acompañado de una creciente influencia política.
En los términos planteados
por Brzezinski, Eurasia es el continente territorialmente más
extenso que va desde Lisboa, al oeste, hasta Vladivostok, al este,
en el que están situados los Estados más activos y dinámicos del mundo,
las seis economías más importantes excepto la norteamericana, obviamente, los
seis países que gastan más en armamentos después de Estados Unidos, todas las
potencias nucleares excepto una y los dos países más poblados del planeta. Por
eso, el gran objetivo geoestratégico de la Unión Soviética en el curso de
la guerra fría fue expulsar a Estados Unidos de su influencia
en Eurasia. Dice Brzezinski que la suma del poder económico
euroasiático supera al estadounidense, pero “afortunadamente para los Estados Unidos, Eurasia es
demasiado grande como para ser una unidad política”.
Afirma Brzezinski en su libro que “por primera vez en la historia una
potencia no euroasiática ha surgido no sólo como el árbitro clave de las
relaciones de poder euroasiáticas sino también como la suprema potencia
mundial”.
Sin embargo, reconoce que la
dominación norteamericana, limitada por factores internos externos, es extensa
pero poco profunda, lo cual le lleva a tener “influencia” pero no “control
directo” sobre otros Estados. Lo cual hace que el alcance de la hegemonía
norteamericana sobre Eurasia sea limitado. Esta es, en
criterio de Brzezinski, una diferencia sustancial con la dominación de otros
imperios en la historia, entre ellas, la “dominación política exclusiva que la Unión Soviética
ejercía en Europa Oriental”. Eurasia es un
continente demasiado grande y poblado, demasiado diverso en lo cultural, en
cuyo seno operan Estados históricamente ambiciosos, como para comportarse
sumisamente incluso frente a la potencia global más fuerte y próspera de
nuestros días. Brzezinski piensa, además, que “los Estados Unidos son demasiado democráticos a nivel
interno como para ser autocráticos en el exterior”. Lo cual
limita, en su opinión, el uso de su poder en el mundo.
Esto expresó JULIO CÉSAR PINEDA | EL
UNIVERSAL, diciembre 2013:
“La geopolítica vincula la geografía, la historia y la política
en función del poder. Estudia los tipos
de rivalidades de poderes sobre los territorios y las poblaciones, es una
combinación de ciencia, política y geografía.
Es un método de análisis geográfico de situaciones sociopolíticas concretas, en
cuanto son localizables. Señala la
relación entre la política y el medio geográfico. Interpreta los fenómenos
políticos dentro de la geografía, el medio geográfico siempre ha jugado un papel fundamental en el perfil de las
naciones, en su política, en su economía y su diplomacia. La geopolítica también está vinculada a la
estrategia y a la táctica en función del poder y en cuanto se refiera a fines o
a medios, pero fundamentalmente a la
diplomacia como arte e instrumento de las relaciones
internacionales.
Con la
creación de las Naciones Unidas en 1945 y el diseño de un nuevo orden mundial
la geopolítica fue impregnada del idealismo y de la moral internacional para un
mundo en paz y seguridad, condenando la guerra y estableciendo el principio de
la solución pacífica de las controversias internacionales, esto bajo el
imperativo de la soberanía de los Estados y la no intervención. La guerra fría
de 1945 a 1989 le dio un nuevo marco a la
geopolítica privilegiando lo ideológico y lo militar y estableciendo centros
mundiales de poder con periferias claramente repartidas y establecidas. Moscú y
Washington se convirtieron en las metrópolis del nuevo poder internacional bajo
el calificativo de las súper potencias. El arma nuclear afirmó este poderío
militar y político pero al mismo tiempo por el equilibrio establecido por las
cinco potencias nucleares miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y con
derecho a VETO, se desarrolló la tesis del equilibrio atómico y de la
destrucción mutua asegurada. Esto condujo a la estrategia de la disuasión. Con la caída del Muro de Berlín en 1989
se le da un sentido ético a la geopolítica especialmente en Francia y en la
Europa Occidental con el fortalecimiento de la integración europea y la
realidad de un mundo multipolar, más allá de la unipolaridad de EEUU.
La geoeconomía con los procesos de
globalización, pero también con los sistemas de integración económica regional,
fue imponiéndose sobre la política de la confrontación y del poder militar, es
lo que llevó a afirmar a Edward Luttwak que el arma económica reemplazó al arma
militar como instrumento de poder al servicio del Estado y el sustituir los
intercambios internacionales por las amenazas militares.
En Estados Unidos dos de los grandes
geopolíticos que impregnaron la diplomacia de ese país recientemente han sido
el republicano Henry Kissinger, dentro del realismo del mundo internacional y
contra la visión moralista de Estados Unidos, se ubicó en la política real y en
el aspecto del equilibrio de las potencias. En el campo de los demócratas el
más importante ha sido Zbigniew Brzezinski, quien fue asesor del presidente
Carter. Para él era necesario privilegiar el combate por la democracia y los
derechos humanos, esto permitió la ruptura con los regímenes militares en
América Latina y el apoyo a los movimientos contra las dictaduras, a las
religiones políticas contra las dictaduras en diferentes partes del planeta.
Consideraba que Estados Unidos es el primer imperio global, porque ante todo
fueron regionales y su liderazgo en el mundo debe fundamentarse en la
democracia y en las alianzas con regímenes respetuosos de los derechos humanos.
La perestroika, los procesos
democráticos en Europa Oriental, la democratización del continente americano,
las nuevas democracias de África, el desarrollo económico y político del
continente asiático, la Primavera Árabe, todo conduce a una nueva geopolítica
orientada hacia la paz y fundamentada en los derechos humanos. No es una
geopolítica determinista en la sola perspectiva del factor geográfico, está más
orientada a las relaciones internacionales, no solo por los Estados sino
también por todos los actores internacionales”.
La geopolítica desempeña un rol importante en la evolución de este mundo
pluripolar y geoestratégico en la transformación
histórica de las relaciones internacionales de los pueblos. Sin embargo
vemos naciones, como Estados Unidos, que persiste en ejercer su dominio y control sobre otras naciones, pareciera que
para ellos la guerra fría no ha cesado, continúan con intervenciones
injerencistas sobre quienes poseen algún atractivo que represente económicamente un interés para ellos. Parece
mentira que con una política exterior tan progresiva en relación a las
necesidades de los pueblos, exista todavía quienes pretendan invadir la
soberanía de otros sin importar el daño ecológico, social, humano que
representa para muchos países y que
siendo afectados grandemente, solo optan por ser sumisos ante un imperio que
desploma su poderío sobre ellos.
Tal complejidad solo se justifica ante una sola palabra, hegemonía
económica, monopolio del poder de lo público y lo privado, de lo nacional y lo
internacional, alcanzando fronteras que han sido devastadas por saciar un
hambre que pareciera incontrolable, y peor aún, que nadie se atreve a
sancionar, hablamos de un país que violenta los derechos humanos, que agrede a
naciones enteras, que promueve y financia guerras, del mayor consumidor y
comercializador de drogas del mundo, que solicita intervenciones a otros
países, y que se atreve a violentar tratados internacionales decretando
bloqueos económicos como acostumbra a practicar, a quienes no se someten a su
voluntad.
Cabe mencionar en este punto, el sistema
penitenciario, que no escapa de esta globalización, hablamos de un régimen
penitenciario donde solo aplica la ley del más fuerte, siendo la máxima
expresión de la anarquía. En Venezuela,
por ejemplo se propugna un Estado Social, de Derecho y de Justicia; que defiende
la rehabilitación del penado, con unas garantías constitucionales
violentadas por los administradores de justica y una sociedad más agobiada por
la inseguridad, donde las formulas establecidas por el Estado para debilitar la
delincuencia al parecer no causan el efecto para lo que fueron diseñadas, lo cierto es que las cárceles forman parte de
los dispositivos de “vigilar y castigar” a quienes han transgredido la ley. Tal
función recae sobre el Estado, pero quienes nos vigilan y reprimen son los
privados de libertad, quienes poseen beneficios y comodidades que solo el
dinero puede comprar, mientras el ciudadano común que cumple con sus deberes
ciudadanos es privado de llevar una vida de libertad plena, ahora bien, cabe
preguntar, como adquieren tales beneficios, bienes y servicios si aparente
mente están apartados para un irónico régimen de rehabilitación, o solo en la
realidad es la universidad del delito.
La justicia penal solo llega a quienes
poseen recursos económicos para pagar un costoso proceso y para quienes no lo
pueden pagar, deben aprender a sobrevivir, mientras talvez puedan demostrar su
inocencia, y en ese tránsito acuden a la universidad del delito, la cárcel.
Ahora bien, estos nuevos modelos de son propios del venezolano, o por el
contrario, arrastrados por la globalización, hemos adoptado anti diseños de
otras culturas, como por ejemplo la mexicana y la brasilera, donde se perpetran
delitos que no eran culturalmente hablando propios de nuestro país; donde la
corrupción ha minado todo el sistema de justicia y altos funcionarios se ven
involucrados directa o indirectamente en
este sistema.
La delincuencia, a nivel mundial asume
el sistema penitenciario no como un sistema reformista, por el contrario lo
asume como un componente esencial producto de sus actividades ilícitas, nacidas
de un sistema social que ha incumplido en garantizar realmente derechos
establecidos en un papel y que ante la ley deben ser inviolables,
irrenunciables e inalterables, pero que son cotidianamente vulnerados asumiendo
esto, como algo normal en su vida. Los
estratos sociales con necesidades básicas insatisfechas son los receptores de
la definida y exuberante tipología del Código Penal, que no encierra culpables
sino pobres, siendo esto un factor común en muchos países del mundo.
El tiempo de ocio en los
centros penitenciarios solo incrementa los niveles de criminalidad, el hacinamiento, retardo procesal, violación de los derechos humanos y la
jerarquización del poder, bajo la figura del pranato, entre otros, conlleva a
los enfrentamientos entre grupos rivales en cárceles y fuera de ella, son
ellos quienes en su lucha de poder dirigen el crimen organizado desde el
interior de las cárceles y el Estado aparentemente inmutable ante esta realidad
cada vez más tangible.
En las escuelas se observan más
imitadores de conductas delictivas que de profesionales como modelo a seguir,
pareciera que el trabajo honesto no cubre las expectativas de vida de la
sociedad que emerge.
La reinserción social, cada día se
acentúa más como una falacia, en un
medio donde el desempleo abunda para el ciudadano común, para el ex presidiario
solo representa el fracaso, lo que lo lleva a delinquir nuevamente, deseando
volver a entrar en un sistema donde se fortalece y que de forma organizada
impulsa nuevos niveles delictivos.
Una vez más, vemos a un imperio proponer
la privatización carcelaria, donde las empresas financien el gasto de los
privados de libertad a cambio de una mano de obra gratuita. Sería volver al
proletariado, pero de forma impuesta. Promovidos por los Estados Unidos, estos
sistemas han generado grandes debates sobre sus beneficios y consecuencias en
la población penitenciaria y en la hegemonía del Estado como Administrador de
Justicia. Estos modelos de explotación solo ofrecen un amplio escenario
de oportunidades para el ejercicio de actividades ilícitas, pero esta vez
llevadas a cabo por los que lideran estas organizaciones, y la lavandería
perfecta de dinero, sin generar dudas de su legalidad.
En la lógica
empresarial, todo aumento de la población y el delito es conveniente para las
cárceles privadas, porque su empresa es exitosa en torno al crecimiento del
delito.
La política criminal latinoamericana
expresa debilidades en tres ámbitos de la jurisdicción intramuros: la prisión,
el prisionero y el guardián armado.
Para la geopolítica de la seguridad la
prisión ya no puede considerarse un lugar de paso hacia la supuesta promesa
siempre incumplida del Estado de derecho de reinserción-liberación del recluso.
La prisión es un territorio en sí mismo, que históricamente ha convocado mayor
atención del sistema penal sobre la variable temporal (tiempos de condena) que
sobre la espacial (lugar de la condena, siempre un ingrediente secundario de la
sentencia). Su territorialidad está definida por la reorganización y la
formación en términos de estatalización del Estado, privilegiando la capacidad
de cooptación y no de castigo, ya que la reinserción se hace dentro de la prisión,
no fuera ni después de ella.
La territorialidad de la prisión se
construye desde la misma sentencia del tribunal, por el destino físico
establecido por el juez; siempre la estatalidad del Estado antecede a la
estatalidad del crimen, que es reactiva. La sentencia es el primer momento de
construcción de la estatalidad.
Los Servicios Penitenciarios deben
constituir una variante de formación y capacitación, contención y superación,
no una estancia de “tiempo muerto” improductivo, sino una organización
constructora de integración, una alternativa psicosocial que ofrece propuestas
de trabajo y asegura la elevación personal, una pedagogía diferencial y una
socialización creadora de capital social.
Algunos mecanismos de control que
transicionalmente pueden adoptarse, en virtud de la situación terminal del
sistema penitenciario latinoamericano, son:
§ Denuncias anónimas protegidas
§ Atención inmediata a las víctimas
§ mecanismos de control disciplinario
§ evaluación externa
§ sistema de estímulos e incentivos
§ participación y monitoreo ciudadano
§ rol de los medios de comunicación
La problemática penitenciaria es un
desafío todavía insoluble para las democracias latinoamericanas, que no han
podido transformar en hechos los discursos políticamente correctos que pueblan
sus plataformas electorales.
C Hoy, más que nunca el mundo, requiere
enfrentar estas situaciones y asumir este reto, de establecer leyes que
realmente superan las exigencias internacionales. La globalización del derecho
atraviesa una etapa crucial para quienes están en su pleno ejercicio y la
comprensión del nuevo orden mundial y sus exigencias.
Es la oportunidad perfecta para que los agentes de cambio promuevan
estrategias de orden mundial vitales y con fines claros, es decir, llegar a una
clara aplicación e intervención de orden legal, para que así una Nación, una corporación o una organización, o
simplemente la sociedad no quede desamparada ante los atropellos de los que
monopolizan el poder. Hay quienes se plantean estas nuevas relaciones
internacionales. El conocimiento de la geopolítica es inevitable para muchos
profesionales, y en específico, para el abogado, como agente transformador,
llamado a ocupar escenarios importantes en las nuevas relaciones
internacionales.
Conclusión:
Hoy, más que nunca el mundo, requiere
enfrentar estas situaciones y asumir este reto, de establecer leyes que realmente
superan las exigencias internacionales. La globalización del derecho atraviesa
una etapa crucial para quienes están en su pleno ejercicio y la comprensión del
nuevo orden mundial y sus exigencias.
Es la oportunidad perfecta para que los agentes de cambio promuevan
estrategias de orden mundial vitales y con fines claros, es decir, llegar a una
clara aplicación e intervención de orden legal, para que así una Nación, una corporación o una organización, o
simplemente la sociedad no quede desamparada ante los atropellos de los que
monopolizan el poder. Hay quienes se plantean estas nuevas relaciones
internacionales. El conocimiento de la geopolítica es inevitable para muchos
profesionales, y en específico, para el abogado, como agente transformador,
llamado a ocupar escenarios importantes en las nuevas relaciones
internacionales.
SIN DUDA ALGUNA, LA CONFRONTACIÓN GEOPOLÍTICA ENTRE ESTADOS UNIDOS Y LA UNIÓN SOVIÉTICA, TRAJO A COLACIÓN UN SIN NUMERO DE EVENTOS QUE DIO ORIGEN A LA FRASE "GUERRA FRÍA" , EL CUAL FUE UN ENFRENTAMIENTO POLÍTICO, SOCIAL, MILITAR Y CIENTÍFICO ENTRE OTROS Y PARTICULARMENTE PECULIAR PORQUE NINGÚN BLOQUE TOMO PARTIDO O ACCIONES CONTRA EL OTRO, DONDE SE VIERON AFECTADOS SERIAMENTE LOS DERECHOS HUMANOS, LOS PAÍSES INVOLUCRADOS TRATARON DE APLICAR SUS IDEOLOGÍAS PARA TRATAR DE DOMINAR AL MUNDO, ESTOS EVENTOS MARCARON SIGNIFICATIVAMENTE GRAN PARTE DE LA HISTORIA UNIVERSAL DONDE LA GEOPOLITICA PENAL TUVO QUE REPLANTEARSE PARA AVANZAR EN LOS TRATADOS INTERNACIONALES PARA PODER CASTIGAR AQUELLOS DELITOS QUE INEXORABLEMENTE INVOLUCRAN A TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO Y QUE NECESARIAMENTE SE DEBEN ESTUDIAR PARA CREAR LEYES AJUSTADAS A LAS NECESIDADES.
ResponderEliminarla guerra fría fue el clima de tensión y suspenso que vivió la comunidad internacional antes las posiciones amenazantes, que reflejaban o asumían para ese momento de la época los dos países adversarios de sistemas económicos diferentes donde Estados Unidos representa el capitalismo y la unión de repúblicas socialistas soviéticas el socialismo con ese espirito antagónico, por demostrar su capacidad velica con careras armamentistas y de adelantos nuclear ambas naciones sostuvieron esa posición hasta la caída de la URSS
EliminarBuenos Dias, la Geopolitica penal de la guerra fria, involucra el estudio el conjunto de acometidas y vias de hecho, que se gestaron durante ese momento historico y los cuales significaron daños materiales y humanos significativos que fueron señalados y cuestionados por acciones de Estados influenciados por ejes referentes.
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